¿Ya terminó a revolución del iPhone?

Hace no mucho volvió a suceder, los cielos se abrieron y una voz -para algunos- celestial anunció la llegada del nuevo dispositivo de Apple, que bajó de los cielos mientras sus discípulos le hacían reverencias.

La expectativa que crea la salida de las nuevas versiones de este pequeño aparato no es algo que suceda en vano, a final de cuentas se encargó de revolucionar una industria que en su momento parecía no tener un rumbo fijo. Ahora, años después, cada que los rumores de que los chicos de Cupertino están a punto de lanzar algo se disparan, también lo hacen las expectativas de las personas.

¿Tendrá la próxima versión la respuesta de la vida, el universo y todo lo demás? ¿Será el dispositivo más vendido en la historia de la humanidad? ¿Tendrá la nueva característica que cambiará la industria de nuevo?

La verdad es que no. Por mucho que les duela a los fanáticos de Apple, es verdad.

El iPhone es un producto muy maduro en una industria muy competida y que, hasta cierto punto, se ha estado normalizando, con contendientes que están a la par. La fase de reinvención de esta generación de teléfonos (que no sé a ciencia cierta cuándo termine) ya terminó, mucho más la de un producto tan maduro como el jugetito de Apple. Dudo que de ahora en adelante veamos cambios que pongan en shock al mundo.

Como lo veo va a pasar lo mismo que pasa con muchos productos que ya tienen este grado de madurez: la innovación se dejará de lado y se pasará a una etapa de cobertura: llevar el producto a nuevos mercados, mejorar las finanzas el producto reduciendo la dependencia de terceros como son Google, Samsung u otras empresas (como hizo al lanzar sus  controvertidos mapas). Mejoras pequeñas que aseguren que la gente seguirá comprando el producto y que se mantendrá al día. Lo suficiente para estar a la par de los nuevos comeptidores y quizás algo extra como los colores que ahora tiene el iPod Touch para hacer que sea distinto.

Y no estoy dicienco -como dicen muchos- que Apple es completamente distinto y esta arruinado después de que Jobs falleció. Si bien es cierto que ha habido ciertos cambios en la empresa de la manzana, es cierto también que la madurez de sus productos es en parte lo que hace que quizás ya no sean los que hagan las más grandes aportaciones a la revolución que empezaron.

Aún así, creo que Apple no se puede quejar. Sus ganancias avalan sus productos. Y, por lo visto, habrá muchos más que estarán esperando el próximo iPhone 5s (el séptimo iPhone) y todos los que les sigan.

Sobre el Autor

Ingeniero en electrónica; editor en jefe de IdentidadGeek y un "tecnoadicto de mierda". Interesado en el internet, la comunicación, las matemáticas, el cine, la ciencia ficción, la electrónica y el impacto de la tecnología en el mundo. Promotor y creyente de la cultura (y el software) libre. No soy un replicante [cita requerida]. Conecta conmigo también en Google+ o visita mi blog personal.

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