Muchos hemos crecido jugando Whack-A-Mole, esas máquinas con estructura de madera con un martillo en el cual hacemos puntos pegándole a topos de plástico que se asoman de sus agujeros.
Muero de risa al ver esta ingeniosa modalidad donde usan gatitos reales y una caja de cartón. Ningún gato fue dañado para hacer este video (eso espero).
¡Que tengan buen fin de semana!
Vía: Geekologie
hahahahahahahahaha ….
que barbaro
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