
Hace más bien poco, el mundo se maravillo con la aparición del nuevo navegador de Google: Chrome. Muchos analistas se dieron a la tarea de especular con que en ese momento Microsoft estaría temblando desde sus cimientos.
Si bien es verdad que una parte importante de la penetración que ha tenido Microsoft se debe a que su navegar es gratis, es de todos conocidos que es como una medicina que nos tenemos que tomas aunque no la queramos. Y es que el Explorer viene preinstalado y es muy difícil deshacerte de él.
Los usuarios se volcaron a descargarlo sin la parafernalia que ostentó Firefox al querer romper un record mundial por número de descargas en un solo día. Según StatCounter.com, al que le quitaron usuarios fue al navegador de Mozilla ya que al de Redmond prácticamente salio ileso.
Al inicio de ésta década Microsoft quiso ser dueño de nuestra navegación al presentarnos un producto que si bien era innovador en su momento, paso al olvido por la avaricia de la compañía. Me refiero al MSN Explorer.
Este navegador contaba con el Messenger y el Windows Media Player incluidos, por lo que no era necesario salir del mismo para que la experiencia multimedia que la época podía ofrecernos fuera completa. Incluso el calendario – agenda estaba a un clic de distancia… era práctico y elegante.
Sin embargo al poco tiempo decidieron que no podían dejar la oportunidad de conseguir un beneficio inmediato, y en vez de seguir la filosofía del recién aparecido Google, que basa su beneficio en la publicidad, decidieron que lo mejor sería que sólo mediante la contratación de una anualidad podríamos disponer del mismo.
Fue en ese momento que se vino en picada su utilización, los usuarios voltearon nuevamente a Netscape y Opera y después de un año se dio por cancelado el acceso a la red desde este programa, y es que para poder entrar tenías que disponer de una cuenta de Hotmail.
A mi me gustaba.
A mi también me gustaba bastante..
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