Microsoft le ha puesto bastante empeño a su próxima versión del ya conocido (y odiado por la gran mayoría) S.O. Windows. Abiertamente Steve Ballmer ha comentado múltiples veces que este será su producto más arriesgado en la historia de la compañía. Ciertamente es un producto bastante… especial y que con los pequeños vistazos que Microsoft nos ha dado es muy difícil deducir con seguridad cómo funciona exactamente.
Una de los claros cambios es el rediseño del explorador que ahora concentra la interfaz Ribbon. Si no saben de cuál estoy hablando pues –incluso- pueden “probarla” en este momento, sólo tienen que abrir su aplicación favorita de Microsoft Office (2007 en adelante) y la tendrán frente a sus ojos. Ese rediseño en la interfaz de Office no era sólo por estética, ahora esta se incorporará directamente en el explorador de Windows 8. De hecho este cambio tampoco está hecho nomás porque sí, Microsoft tiene unas estadísticas bastante interesantes. Actualmente el explorador de Windows es utilizado de esta manera:
Existen más de 200 comandos en el Explorador, la gente utiliza un número muy pequeño de ellos. El Top 10 de los comandos utilizados representan el 81.8% del uso total.
La nueva interfaz ha tomado todas estas estadísticas y más, muchas más en consideración y se ha tratado de renovar a sí misma. Con el nuevo diseño el explorador de Windows quiere llegar (principalmente) a estas 3 metas:
- Optimizar el explorador para la administración de archivos: regresar el explorador a sus raíces [Inserte cliché aquí] como el administrador eficiente que es.
- Crear una experiencia de comandos simplificada: poner los comandos más utilizados en las partes más prominentes de la interfaz para que sean fácil de encontrar y utilizar.
- Respetar el patrimonio del explorador: mantener el poder y la riqueza del explorador y traer de vuelta lo más relevante y solicitado de las características de Windows XP.
Y al final, o más bien por ahora, Windows se ve de esta manera:
Aunque parece que el proceso detrás de este tipo de cambios son meramente superficiales, podemos darnos cuenta de que no. Sí le echan ganas. A continuación el video por parte del equipo detrás de Windows 8 que nos muestra en acción la UI.
