Mi experiencia al hacer matemáticas es la de entrar en una mansión a oscuras. Entras en la primera habitación y está a oscuras, completamente a oscuras. Tropiezas con los muebles, te tambaleas. Poco a poco aprendes dónde está cada mueble. Y finalmente, tras unos seis meses, encuentras el interruptor y das a la luz. De repente todo se ilumina y puedes ver dónde estás exactamente. Entonces entras en la siguiente habitación a oscuras…
-Andrew Wiles (matmático inglés,
reconocido por demostrar el último teorema de Fermat en 1993)
Y la verdad es que muchas veces así nos parece también a nosotors, que somos gente común y corriente, excluyendo quizás a uno que otro genio (como nuestro conocido Ramanujan).