LimeWire está siendo demandada por hasta 75 billones de dólares.

Yo siempre he dicho que expresar cifras grandes en inglés es mucho más dramático que en español. Por ejemplo la noticia de hoy dice:

LimeWire is Being Sued for Up to $75 Trillion, Judge Thinks It’s “Absurd”

No sé a ustedes, pero a mí leer los titulares en inglés siempre me impresiona a primera vista… ya después lo razono y le doy la escala adecuada. Como la notación en inglés difiere de la nuestra, es necesario realizar la equivalencia al traducir:

A million =      un millón       =          1,000,000          =   106

A billion =    mil millones     =       1,000,000,000       =  109

A trillion =       un billón      =  1,000,000,000,000     =   1012

¿Ahora ven a lo que me refiero? Tres ceros menos o tres ceros más si es algo a tomarse en cuenta. Por ello es equivalente decir en inglés: “The United States public debt is approximately $14.2 trillion dollars”, a decir en español: “La deuda pública de Estados Unidos es de $14.2 billones de dólares aproximadamente”… pero es mucho más apantállante la primera (por cierto, el dato de la deuda pública de EE.UU. es escalofriantemente cierto. Deberían darse una vuelta por aquí para ver como crece su deuda en tiempo real, y por acá, para ver la deuda de varios países en comparación —incluidos México, Argentina, España, EE.UU. y Japón—).

Después del breviario cultural, entremos ahora sí a la noticia. ¿Recuerdan a LimeWire? El software de la lima fue uno de los tantos programas que llegaron para llenar el vacío que quedó al cierre de Napster. Explotando el protocolo Gnutella para la distribución de archivos entre pares (o P2P), LimeWire se hizo de popularidad rápidamente y permitía a sus usuarios descargar música (y otros archivos) en internet. Hace unos cuantos meses, un juez le ordenó a LimeWire cesar sus operaciones, y desde entonces su página de internet te recibe con este mensaje:

Los demandantes (13 compañías disqueras integrantes de la RIAA), piden que LimeWire los compense con una suma monetaria entre $400 miles de millones y $75 billones de dólares en efectivo y billetes pequeños no marcados por violar la sección 504(c)(1) de la Copyright Act. Esto hace que hace que los demandantes pidan una suma que puede ser mayor hasta por 5 veces la deuda pública de EE.UU.

Afortunadamente no todos en este mundo están tan locos como los abogados y las disqueras. La jueza que lleva el caso, Kimba Wood, estimó esta suma como absurda y citó a los defensores de la siguiente forma:

…los demandantes están sugiriendo un premio que es más dinero del que toda la industria discográfica ha hecho desde que Edison inventó el fonógrafo en 1877.

Pero esto no significa nada bueno para LimeWire: de que tendrá que pagar, tendrá que pagar. Las disqueras y los artistas están acostumbrados a su modelo tradicional de negocios y, en lugar de evolucionar con la tecnología, ahora buscan que corra sangre por las calles para asentar un ejemplo a los que pretendan disminuirles sus exageradas ganancias. Lo hicieron con Napster, intentaron hacerlo con AllOfMP3, y ahora van tras la cabeza de LimeWire. ¿Recuerdan como en la época medieval se exhibían los cuerpos de los ladrones en los muros de las ciudades? Pues esto es exactamente lo mismo.

Para finalizar esta entrada, los invito a reflexionar sobre el tema de las disqueras contra el mp3 leyendo el interesante artículo de mi compañero José Luis Zapata: ¿Quién mató al CD?

Fuentes: Geek O Sustem y LAW.com; Imágenes: 1 y 2

Sobre el Autor

Ingeniero en Aeronáutica (no sé volar aviones, no insistan), eterno tesista, bibliófilo perezoso, melómano acérrimo y me gustan mucho los adjetivos calificativos.

¡Sígueme en Twitter!