
Con el paso del tiempo la tecnología se ha ido integrando más y más a nuestra vida cotidiana, pero ¿qué tanto se puede integrar? Según los investigadores de la Universidad de Princeton, la integración con nosotros mismos puede llegar a niveles que no esperábamos, y no se trata necesariamente de convertirnos en cyborgs modificando nuestro cuerpo sino de una especie de circuitos electrónicos algo distintos bautizados como electrónicos epidérmicos, los cuales parecen tatuajes temporales pero con características muy interesantes.
El nanoingeniero Michael McAlpine y sus compañeros han sido publicados en la revista Science la semana pasada y bien, aquí está un poco de lo que dijeron:
Los componentes electrónicos -que pueden incluir diodos emisores de luz, celdas solares, transistores, antenas entre otras cosas- son todos construidos a manera de una red maleable de siluetas de ‘S’ ondulantes, similares a los conectores espirales de los teléfonos de antes, lo que le permite a los circuitos trabajar aunque sean estirados en cualquier dirección.
Los investigadores pusieron estos componentes entre dos capas de polímero las cuales descansan encima de una capa de silicona que se adiere a la piel con enlaces químicos débiles. El circuito puede también ser aplicado en un tatuaje temporal, que a la vez que esconde un poco al mismo,hace que dure más.
El equipo está enfocado en las aplicaciones médicas que podría tener esta piel electrónica, pero las partes básicas de este sistema pueden ser configuradas para muchos usos distintos.
“Creo que la gente creativa allá afuera pensará en cosas que ni siquiera hemos contemplado”
Obviamente es fácil pensar en teorías conspiratorias, en implantes que permitan rastrearnos y saber todo lo que hacemos o transmitir todas nuestras actividades, que pueden ser usados por el gobierno, el Gran Hermano -o según otros ¡Google!- para llevar cuenta de todo lo que sucede en nuestra vida.
A final de cuentas todo avance tecnológico tiene la capacidad de ser bueno o malo, todo esté en el uso que le demos, lo cual es algo que muchos parecen olvidar.
Vïa ScienceNews