A quién no le ha paso que va transitando por las angostas e infinitas autopistas del Internet y se encuentra con una “joya”: una imagen, video, noticia o cualquier pedazo de información que es lo suficientemente genial como para pasarla por alto. La copiamos/guardamos/pegamos y acto siguiente lo publicamos y compartimos por cada red social habida y por haber. Resulta que fue todo un éxito, todo mundo habla de eso, somos el centro de atención y recibimos todo el renombre por tal hazaña.
No hay nada de malo con compartir algo que nos llamó la atención o que nos causó unas buenas carcajadas siempre y cuando demos el merecido prestigio a quien creó lo que sea que vayamos a postear. Claro que no espero que pongamos una referencia a cada meme, gif o video de YouTube, sería algo imposible y a veces realmente no hay manera de conocer su trasfondo. Más que nada me refiero a no tomar crédito por algo que no hicimos, no tanto al hecho de publicar algo.
¿A ustedes les gustaría que su trabajo fuera plagiado así nomás?. No creo y no quiero parecer extremista o aparentar que nunca haya cometido un acto como este en mi vida pero hay que hacernos el habito (poco a poco) de poner las debidas referencias en lo que nos encontremos.
Así que aquí les dejo el diagrama de flujo que nos ayudará a seguir con esta filosofía:
Vía Rosscot
Owww… qué bonito gatito!
Pobre…. pero debe comprender que no todos son así
jajajaa
¿Te gusta este comentario?
0
0