La verdad es que yo si me lo había preguntado.
¿Cómo es que el plástico ese que se usa para envolver las carteras de los cortes de carne en los supermercados y tapar recipientes de comida queda tan bien adherido a la orilla de estos, si no contiene ningún tipo de pegamento en su superficie?
Aquí la respuesta:
El plástico se pega tanto a las manos como al borde de ollas y platos debido a la atracción entre cargas eléctricas. De hecho, cuando éste se fabrica queda cargado negativamente. Cuando después se acerca a otros cuerpos, atrae sus cargas positivas y se adhiere. Como el plástico es aislante, este efecto dura largo tiempo y pierde lentamente su propia carga, a menos que el ambiente no sea muy húmedo. Basta mojarlo y la propiedad mágica desaparece.
CAYETANO GUTIÉRREZ PÉREZ, Fisiquotidianía (La física de la vida cotidiana).
Vía: Ciencia en el XXI
