Grooveshark: cinco años evolucionando y revolucionando

Es bastante obvio a estas alturas hacer un recuento de cómo esta cambiando nuestra forma de adquirir contenidos musicales. Pasan los días y seguimos leyendo y escuchando argumentos quejumbrosos por parte de  compañías disqueras alegando que Internet está acabando con la industria. Al respecto podemos decir que transformación no es sinónimo de eliminación.

Son precisamente estas características evolutivas las que han marcado a  Grooveshark y la han mantenido en  mejora continua durante estos años , lo cual le ha valido ser al día de hoy uno de los servicios mas usados en la red.

No siempre fue un servicio de streaming como lo conocemos ahora. En sus inicios fue estrictamente de paga y era un cliente de escritorio para descargar canciones, las cuales eran proveídas gracias a su red p2p privada, siendo la alternativa legal otro muy conocido y usado cliente por esos días: Limewire.

No es hasta 2008 cuando deja de lado las descargas pagadas y le da giro a la tuerca para convertirse en un servicio orientado al streaming y estaciones de radio, siendo ahora competencia directa de aplicaciones más del estilo de Last.fm. En octubre de 2009 ocurre otro gran cambio, el cual lo llevaría a rediseñar su interfaz de usuario, una apariencia más amigable y optimizada para sacarle más jugo a su biblioteca musical la cual ya era bastante nutrida. Aquí es donde creo que Groovshark tiene su boom, pero no fue solo la lavada de cara que le darían al servicio; si no que era una alternativa a Sopotify que para entonces deslumbraba con sus bondades, pero tenía (y aún tiene) la gran desventaja que solo se podía usar gratuitamente en algunas ciudades europeas. Otro cambio importante fue adoptar estándares abiertos y hacer su interfaz en HTML and JavaScript (aunque la reproducción de canciones sigue siendo un Flash escondido).

No todo ha sido color de rosa, la misma naturaleza del servicio ha hecho que se vea envuelto en algunos inconvenientes con la justicia. Universal Music interpuso una demanda en el 2010, la cual se cree fue la culpable de que retiraran su aplicación de la AppStore de Apple. En marzo de ese año Pink Floyd demandó a EMI por regalías no pagadas por concepto de ventas digitales y por no vender por separado sus canciones y no como álbumes completos. Los Floyds ganaron, así que GS tuvo que retirar las canciones de la banda de su catálogo (aunque me he encontrado canciones de ellos con alguna variación en el nombre del artista).

En repetidas ocasiones he tenido que lidiar con la pregunta de cual servicio es mejor, si Groovshark o Spotify; la verdad es que a mi me gusta complementarlos. Al final del día puede que use un poco más Spotify, sin embargo por lo regular me gusta hacer algunas recomendaciones musicales vía Twitter, para lo cual me resulta perfecto mandar los links de GS.

Siempre que se mencione que el streaming está cambiando nuestra forma de escuchar música vendrá a colación Groovshark como uno de los elementos fundamentales de este cambio. Así que ¡Feliz cumpleaños y que vengan muchos más!

Sobre el Autor

Desarrollador de software de día, músico e Internet junkie de las noches, aprendiz de fotógrafo los fines de semana.

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