En una acción que nos recuerda bastante a lo sucedido en Alemania hace algunos meses en la que se censuró a la Wikipedia, en Australia sucedió algo similar: El gobierno decidió agregar a su lista negra de dominios al polémico sitio Wikileaks.org.
La sucia jugarreta no quedó ahí solamente sino que además de la censura, el regulador de comisiones de Australia ha emitido una dura advertencia: Los sitios que hagan referencia a enlaces “prohibidos” están sujetos a multas de hasta 11.000 dólares australianos por día.
Wikileaks es una web que tiene como fin dar a conocer informes/documentos considerados como privados. Informes de carácter religioso, corporativo y gubernamental son de las principales submisiones . El sitio ha tenido gran impacto alrededor del mundo debido a que se preserva el anonimato y no se da la posibilidad de rastrear a los contribuidores.
Según explican en Wikileaks.org todo el asunto se debió a un wikileak que fue publicado en Diciembre del 2008, en el documento se muestran los sitios “prohibidos” en Dinamarca (3863 sitios censurados). El informe/documento fue subtimitido ante la ACMA (Australian Communications and Media Authority por sus siglas en inglés) bajo el argumento de que contiene “contenido en línea prohibido”.
Es una lástima que a pesar de vivir en tiempos en donde la censura en internet es casi nula sucedan este tipo de cosas, hasta irrelevante se podría catalogar por la mayoría. Lo único que ocasionan este tipo de acciones es animar más a esos valientes que hacen (aún más) transparente el internet, cuando entenderán que: El internet se ha convertido el día de hoy en una fuerza popular inamovible.