Recuerdo cuando, hace ya algún tiempo, hice mi primer compra por Internet, fueron unos boletos para un concierto. En aquel momento faltaba mucho para que pudiera tener mi propia tarjeta de crédito. Así que la tarea realmente ardua no fue conseguir el dinero, si no, convencer a mi papá para que pudiera prestarme su plástico y realizar la compra.
Me acuerdo que lo convencí con un argumento que acababa de leer en alguna revista de informática: “Usar tarjetas de crédito por Internet es tal cual como en el Mundo Real™, puedes comprar seguro en algún establecimiento serio y reconocido o puedes arriesgarte y comprar en lugares de dudosa reputación”. Y le expliqué a mi padre la compra se haría en Ticketmaster y que incluso en la tv salían anuncios de esta compañía.
Leyendo una nota de Milenio, me doy cuenta que el panorama no ha cambiado mucho. Solo el 20% de los internautas mexicanos hacen compras en linea. Es un porcentaje realmente bajo, si tomamos en cuenta que la mayoría de la gente que tiene la posibilidad de adquirir un enlace a Internet, es blanco fácil para las compañías bancarias que ofrecen estos servicios crediticios. Si a esto le aunamos la mala fama que se están cargando la red en los últimos meses en México, es probable que la esta cifra no cambie mucho próximamente. Es realmente lamentable no tomar en cuenta el abanico de productos a precios competitivos que podemos encontrar en las tiendas en linea, economizando incluso al comprar artículos de tiendas extranjeras.
Finalmente como pueden hacer un fraude en Internet con el numero de la tarjeta, igual la pasan físicamente por una equipo para clonarla, todo depende con que grado de responsabilidad y de donde se use.
Algunas instituciones bancarias (las que he revisado, no estoy seguro si todas) ofrecen el servicio de una tarjeta virtual con la cual se pueden hacer compras en linea, donde la compra se realiza pero realmente se paga una vez que se está seguro que fue en un lugar confiable. Otra alternativa es Paypal, un servicio ya muy usado y probado, el cual por una pequeña comisión se pueden transferencias sin necesidad de usar directamente la tarjeta de crédito.
Si tienes las posibilidades, pero no te has animado a hacer compras por internet, las anteriores son algunas opciones que puedes usar para realizar una compra segura y confiable.
Y si a eso yo le aumento que como no tengo tarjeta de credito tengo que conseguir la de mi papá y yo con el tengo pero fama que internet pues bueno…mis posibilidades se reducen =(
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