El valor de la nada

Debemos recordar el valor de la nada. Es como respirar, no puedes inhalar todo el día.

Debemos aprender a hacer las paces con la información que no conocemos, a abrazar los ceros, reaprender los placeres del hambre, la necesidad, la interrupción y la moderación. Debemos poner a  trabajar nuestros músculos de la ignorancia. Debemos organizar nuestras ausencias internas para crear significado. Somos responsables, en otras palabras, ahora y para siempre de nuestro propio supresionísmo.

-Sam Anderson

(vía Bobulate)

Sobre el Autor

Ingeniero en electrónica; editor en jefe de IdentidadGeek y un "tecnoadicto de mierda". Interesado en el internet, la comunicación, las matemáticas, el cine, la ciencia ficción, la electrónica y el impacto de la tecnología en el mundo. Promotor y creyente de la cultura (y el software) libre. No soy un replicante [cita requerida]. Conecta conmigo también en Google+ o visita mi blog personal.

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