El alto índice de secuestros que se producen en México ha producido un efecto positivo en las ventas de chips localizadores del país.
Se ha producido una reacción de temor e inseguridad, por lo tanto la gente comienza a implantarse chips bajo la piel que pueden dar la ubicación de la persona a través del sistema de GPS. De esta manera se espera que la policía pueda actuar con rapidez cuando alguien ha sido secuestrado antes de que ocurra algo grave.
El único problema con este método de seguridad es el hecho de que la tecnología que se utiliza en los implantes no está comprobada y puede dar una falsa sensación de seguridad.

Los implantes están siendo ofrecidos por una empresa de seguridad mexicana llamada Xega y el costo es de $4000 dólares y $2200 dólares por año para mantenimiento. El usuario tiene que llevar una caja que actúa como localizador. Si el usuario cree que está en peligro puede presionar un botón de pánico en la casilla y su ubicación se transmite a la policía local.
Honestamente, yo no creo que una simple CAJA localizadora pueda resolver este problema al que México se enfrenta todos los días, ustedes ¿Qué opinan?