
La característica playera de cuello de tortuga negra de Steve Jobs fue una de las osas que lo ayudó a ser uno de los CEO más reconocibles. Pero el recién fallecido co-fundador de Apple nunca hubiera tenido tan característico look de no haber sido porque sus empleados rechazaron la chaqueta de nailon que había propuesto como uniforme corporativo.
Toda esta historia la explicó el mismo Jobs al biógrafo Walter Isaacson en una entrevista exclusiva y que apenas recién se da a conocer.
En un viaje a Japón a principios de los 90′s, Jobs le preguntó a Akio Morita, ejecutivo de Sony, por qué todos en las fábricas de la compañía usaban uniformes. Él le dijo que después de la guerra nadie tenía ropa, así que las compañías como Sony le daban a sus trabajadores algo que pudieran ponerse todos los días. Con el paso de los años los uniformes desarrollaron sus estilos únicos, especialmente en compañías como Sony y se volvió una manera de vincular a los empleados a la empresa. “Decidí que quería esa clase de unión para Apple”, recordó Jobs.
Sony, con su aprecio por el estilo, había hecho que el famoso diseñador Issey Miyake creara su uniforme. Era una chaqueta de nailon que tenía mangas que se podían quitar gracias a unas cremalleras para hacerla un chaleco. Así que Jobs llamó a Issey Miyake y le pidió que diseñara algo para Apple. “Regresé con algunas muestras y le dije a todos que sería una gran idea que todos usáramos estos chalecos. Y dios mío, me abuchearon a más no poder. Todos odiaban la idea”.
Aún así, en el proceso se hizo amigo de Mikaye y lo visitó regularmente. También llegó a gustarle la idea de tener un uniforme para si mismo, tanto por su comodidad diaria (la razón según él) y su capacidad de transmitir un estilo propio. “Así que le pedí a Issey que me hiciera algunas de sus playeras negras de cuello de tortuga que me gustaban y me hizo casi un centenar de ellas”, Jobs se dio cuenta de mis sorpresa cuando me contó la historia, así que me las enseñó apiladas en su clóset. “Esto es lo que me pongo” dijo,”tengo suficientes para el resto de mi vida”.
Hoy en día su estilo es reconocible por cualquiera que conozca algo de tecnología. Y es tan peculiar que las ventas de esta prenda subieron como espuma después de su fallecimiento, ¿muchos disfraces para noche de brujas?
En fin, si alguna vez se preguntaron el por qué de su estilo, es solo cuestión de uniformes rechazados y de diseñadores japoneses.
(Vía 9to5mac)