Todos tememos la llegada del día en que las máquinas desarrollen conciencia y se vuelvan en nuestra contra, que sinceramente no sé por qué habrían de querer aniquilar a sus creadores. No solo eso, tendrían que desobedecer la primera y más importante ley que se les ha inculcado desde el principio:
Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño
Hoy quizá sea el primer presagio de ese apocalíptico y aterrador futuro: el carro de Google se volvió loco y decidió acabar con la vida de un inocente y confuso conductor en las calles de California.
Bueno suficiente ciencia ficción, en realidad el futurista carro de Google no desarrolló conciencia ni quiso matar a nadie pero sí se vio involucrado en un accidente. Sin mucho escándalo ni tragedias el carro de Google (un Prius por cierto) chocó a otro Prius por detrás. ¿El primer error del sistema quizá? Pues no, esto es lo bueno (?). El carro supuestamente estaba siendo conducido por una persona, es decir, fue manejado manualmente y toda la culpa la tiene el conductor. El accidente no ha pasado a mayores pero Google ha comentado al respecto:
Seguridad es nuestra mayor prioridad. Uno de nuestros objetivos es prevenir choques ligeros como este, que ocurrió mientras una persona manualmente estaba manejando el carro
Como sea, podemos esperar que Google refine su tecnología o en su defecto ponga más cuidado en elegir a las personas que designa para este tipo de trabajos.
Via Jalopnik
