Uno de los gadgets de los que menos hemos hablado por acá es del Kindle.

Es difícil ponerle peros a las bondades de este aparato en cuanto a comodidad y movilidad, ya que permite la lectura de libros y diarios directamente al dispositivo, el cual no ocupa mas que usar la palma de la mano. De los inconvenientes que podemos mencionar, está principalmente el precio y esa extraña forma que tiene Amazon de desaparecer los libros de sus clientes. Ademas que personalmente aún prefiero la lectura de libros análoga (formato físico, a la oldschool pues). Nada como hojear un libro, sentirlo, percibir ese peculiar olor a imprenta, en fin.
Sabemos que muchos de inventos y avances tecnológicos, de los que tenemos fortuna de hacer uso en nuestros días, se vieron plasmados primeramente en obras de Ciencia Ficción, tales como la robótica, los viajes al espacio, computadoras de bolsillo, carros voladores, y un interminable etcétera.
En Guía del Autoestopista Galáctico del gran Douglas Adams, escrito en 1979, nos encontramos la descripción de un dispositivo el cual podría ser la explicación perfecta (palabras mas, palabras menos) para lo que ahora conocemos como el famoso Kindle de Amazon.
…También tenía un aparato que parecía una calculadora electrónica más bien grande. Equipada de un centenar de diminutos botones planos y de una pantalla de unos diez centímetros cuadrados en la que en un momento podía verse cualquier cara de su millón de «páginas». Tenía un aspecto demencialmente complicado, y ésa era una de las razones por las cuales estaba escrito en la cubierta de plástico que lo tapaba las palabras NO SE ASUSTE con caracteres grandes y agradables. La otra razón consistía en que tal aparato era el libro más notable que habían publicado las grandes compañías editoras de Osa Menor: la Guía del Autoestopista galáctico. El motivo por el que se publicó en forma de micro submesón electrónico, era porque, si se hubiera impreso como un libro normal, un autoestopista interestelar habría necesitado varios edificios grandes e incómodos para transportarlo.
Probablemente el Kindle se quede corto en espacio puesto que soporta 200 títulos, no creo que lleguen al millón de páginas. Eso si, posiblemente su aspecto no sea tan complicado, aunque aún sea mas sencillo el proceso de abrir un libro y simplemente ponerte a leer.
…También tenía un aparato que parecía una calculadora electrónica más bien grande. Equipada de un centenar de diminutos botones planos y de una pantalla de unos diez centímetros cuadrados en la que en un momento podía verse cualquier cara de su millón de «páginas». Tenía un aspecto demencialmente complicado, y ésa era una de las razones por las cuales estaba escrito en la cubierta de plástico que lo tapaba las palabras NO SE ASUSTE con caracteres grandes y agradables. La otra razón consistía en que tal aparato era el libro más notable que habían publicado las grandes compañías editoras de Osa Menor: la Guía del Autoestopista galáctico. El motivo por el que se publicó en forma de micro submesón electrónico, era porque, si se hubiera impreso como un libro normal, un autoestopista interestelar habría necesitado varios edificios grandes e incómodos para transportarlo.