¿Cómo comprar tecnología que dure?

Aceptémoslo, muchas de las empresas que fabrican tecnología pueden llegar a volverse frívolos con sus actualizaciones. La mayoría tienen que lanzar cada año una versión “mejorada y actualizada” de la tecnología que usamos cada día. Y aunque en algunos extraños casos esta actualización puede ser necesaria, en la mayoría de ellos sólo es una estrategia para conseguir más dinero de nosotros.

Es por eso que siempre hay que tratar de comprar tecnología que dure, tecnología a largo plazo. Puede sonar difícil (sobre todo si estás acostumbrado a Apple y sus geniales y necesarias actualizaciones, las cuales son también carísimas), pero no es tanto. Si quieren saber cómo hacerlo, acá les doy unos consejos.

Computadoras de escritorio

Quizás no sean prácticas, quizás no sean tan bonitas, pero sin lugar a dudas son de lo mejor cuando se trata de mantenerlas funcionando a largo plazo. En mi casa tenemos una computadora de 2005 que sigue funcionando perfectamente, en gran parte porque con el paso de los años hemos ido actualizando su hardware poco a poco y en la medida de lo posible.

Las computadoras de escritorio te permiten mejorarlas de muchas maneras, agregar discos duros o memorias RAM, mejorar las tarjetas de video y otras cosillas que pueden hacer que lo que antes parecía un cacharro se comporte como algo digno. Una buena opción sería probar alguna distro Linux especialmente ligera, las cuales pueden revivir equipos viejos de manera muy sencilla.

Laptops

Las laptops son más difíciles de mejorar que las computadoras de escritorio, aún así pueden durar bastante. A pesar de la obsolescencia son muchos los que se decantan por un laptop la hora de comprar un ordenador. De hecho pueden durar de 3 a 5 se años, esto aplica prácticamente para cualquier laptop. El truco es comprarla cuando el modelo es realmente nuevo, por ejemplo cuando se rediseña una línea de laptops o se renueva por completo.

Aún así, siempre se pueden mejorar las laptops, nuevos discos duros, más RAM -nunca es suficiente RAM- y quizás agregarle un SSD -hay kits para agregarle uno en lugar del lector óptico de CD- serían una buena opción.

Reproductores de música

¿Algún fabricante te quiere convencer de que tienes que cambiar tu reproductor de música cada año? Entonces no te dejes engañar. Los reproductores de música son unas de las piezas de tecnología que menos necesitan ser actualizadas. Lo más probable es que un iPod Classic del 2007 funcione perfectamente hoy. A lo sumo habría que cambiarle la batería, cosa que no es ni una fracción del costo de comprar otro. Lo mismo aplica para prácticamente cualquier reproductor.

Tablets

Las tablets -a pesar de ser un mercado relativamente nuevo- se actualizan bastante seguido. Pareciera que fue ayer cuando salió el primer iPad y el Internet ya está lleno de rumores acerca del iPad 3. Quizás aquí sería práctico una tablet con 3G, algo que parece ser la tendencia.

En su defecto, algo que puede ayudar mucho a mantener tu tablet actualizada es ir por una con Android y tratar de meterle mano con actualizaciones de software para agregarle aplicaciones y funcionalidades nuevas conforme vayan apareciendo. Aunque puede parecer intimidante, es más fácil de lo que parece y hay toda una comunidad detrás de esto.

Teléfonos

Creo que por mucho, los teléfonos celulares y los smartphones son los artículos electrónicos que más tendemos a cambiar. Por ejemplo, si tienes un iPhone, Apple saca uno nuevo cada año, aunque muchas vces las actualizaciones y mejoras son mínimas; pero la mayoría de sus usuarios quieren lo más nuevo, sin importar qué.

Acá hay que ser inteligentes, en el caso de Apple y su iPhone lo mejor es ir por el que tenga la mayor cantidad de memoria interna y no aventarse sobre lo primero que los chicos de Cuperino lancen al aire, esperar a ver verdaderos cambios y mejoras. En el caso de Blackberry, lo más probable es que estés condenado a una obsolecencia temprana. Si consigues un teléfono con Android, debe ser uno que tenga suficiente RAM y una memoria que se le pueda extender con tarjetas microSD, además de que tienes la ventaja de poder ponerle software personalizado que lo mejorará y lo mantendrá al día un poco más.

 

Como ven, muchos de estos consejos son cosas de sentido común, pero nunca está de más recordarlo. ¿Cómo le haces tú para que tus productos tecnológicos duren lo más posible?

Sobre el Autor

Ingeniero en electrónica; editor en jefe de IdentidadGeek y un "tecnoadicto de mierda". Interesado en el internet, la comunicación, las matemáticas, el cine, la ciencia ficción, la electrónica y el impacto de la tecnología en el mundo. Promotor y creyente de la cultura (y el software) libre. No soy un replicante [cita requerida]. Conecta conmigo también en Google+ o visita mi blog personal.

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