Todos sabemos que los científicos son personas muy apasionadas; a veces tan apasionadas que han llegado a hacer cosas muy extrañas en el nombre de la ciencia.
Sin ir tan lejos, ¡algunos se convirtieron en sus propios conejillos de indias!

Uno de los ejemplos es Nathaniel Kleitman, llamado el “padre de la investigación del sueño”, y que para mi es un caso bastante interesante:
“En 1983, Kleitman decidió entrar a una cueva (Mammoth Cave en Kentucky), acompañado de su investigador asistente Bruce Richardson; la idea del experimento era ver si era posible que los seres humanos se adaptaran a un ciclo de 28 horas lo cual nos diría que el ciclo de sueño-vigilia esta delimitado por el medio en que vivimos.
Después de un mes de vivir en la cueva, compartiendo su cama con ratas, en un lugar húmedo y frío, Richardson se pudo acostumbrar al ciclo de 28 horas y Kleitman no.
Este estudio fue bastante importante hablando de los ciclos circadianos humanos y dieron pie a algunas recomendación para los trabajadores que cambiaban constantemente de turnos.”

¿Sorprendente no? ¿Qué harías tú por la ciencia?
Imágenes vía: lammerkowski
Enlace: New Scientist |Vía: Neatorama