Ciencia ficción de la ciencia

He decidido hacer una serie donde todos los viernes hablaremos de alguna de esas cosas casi ciencia ficción que nos regala la física moderna. Al principio pensé que no alcanzaría para hacer una serie porque a fin de cuentas es ciencia, no ciencia ficción, hasta que me acordé que vivimos en tiempos del CERN y teorías de infinitos universos paralelos. Entonces no tendremos problemas por eso.

Iba a empezar con una de mis cosas favoritas del mundo; los gatos. Así que pensé iniciar con el Gato de Schrödinger, pero para entender eso primero tenemos que entender el Principio de incertidumbre, así que será el elegido.

El principio de Heisenberg es una cosa bastante extraña porque básicamente nos dice que nunca vas a saber nada en realidad. O por lo menos no bien, no la verdad completa. Un ejemplo muy común es que se imaginen una bañera llena de agua donde para saber la temperatura podríamos usar un termómetro, el problema sería que el termómetro esté un poco mas frío o un poco mas caliente que el agua, entonces cuando lo metamos a la bañera, cambiaremos su temperatura. Sí, sería una cosa increíblemente pequeña lo que cambiaría, pero cambiaría.

Ahora, ese ejemplo está muy bien para entender este principio si no fuera por el pequeño detalle de que está equivocado. Lo puse porque es una buena aproximación al tema y es mejor empezar así que empezar con fotones y momento lineal. Y también porque es un ejemplo extremadamente común pero no tan correcto así que matamos dos pájaros de un tiro.

Es incorrecto por la idea que nos queda del ejemplo; podríamos pensar que si tuviéramos alguna otra manera de medir el agua (que la tenemos) podríamos saber cuál es la temperatura real, y entonces lo único equivocado del asunto es la manera en cómo lo tratamos. Y no. Lo que nos dice Heisenberg es que el problema no son los instrumentos que tenemos, si no la manera en que está hecho el universo.

En la vida normal que conocemos (porque la cuántica es todo menos normal) yo puedo saber en dónde está alguien y a qué velocidad va (Stalking, le dicen) pero en la vida microscópica todo cambia.

Para ver algo necesitamos luz, en el caso de espiar a tu novia no es tan difícil porque tu novia no es tan pequeña, pero supongamos que ahora tienes una novia ultra pequeña, una novia microscópica, y en ese caso sería conveniente tener una luz adecuada, y el problema es que entre mas pequeño es el objeto, mas se necesita una luz que tenga una longitud de onda pequeña, y entre menor es la longitud de onda, mas energía tiene.

Hablaremos mas de esos problemas de identidad de la luz al ser onda y partícula a la vez, pero por este momento, olvídense de las ondas y sólo piensen en la luz como pequeños puntitos. Los puntitos son fotones, y entre menor longitud de onda, mas de esos puntitos hay y mas rápidos vienen.

(Explicaré esto tratando a la luz solamente como partícula, pero en la vida real NO es así, lo haré sólo para simplificarlo un poco. Cambio.)

Entonces para ver a tu novia diminuta necesitas mas luz, o sea, mas puntitos, el problema está en que tu novia es tan pequeña que esos fotones, cuando lleguen a ella, llegaran con tal fuerza que la moverán de lugar. Entonces ahora sabrías en dónde está pero ya no sabrías a qué velocidad va, y para saber a qué velocidad va, tendrías que verla con menos luz y menos fotones que pudieran llegar a ella y moverla de lugar, pero entonces ya no la verías (?)

Entonces al final nos queda que sólo puedes saber una cosa a la vez, o puedes saber en dónde está o puedes saber a dónde va. O puedes saber medio dónde está y medio a dónde va. Hay una constante para eso, y las dos cosas son inversamente proporcionales.

La próxima semana: Schrödinger conoce el principio de incertidumbre con un bonito gato y una botella de veneno. ¡No se lo pierda!

Disclaimer: Todo lo que estará en esta serie está expresado de la manera mas simple que pude hacerlo, si hay físicos hardcore por aquí no me odien, no pedí nacer informática en lugar de física.

Sobre el Autor


¡Sígueme en Twitter!