Para quienes no lo sepaan, un mandala es un dibujo hecho por monjes budistas tibetanos con arena de colores que sigue patrones geométricos y sirve para representar cientos de cosas, existen muchos patrones distintos y son obras de arte efímeras que en su belleza además de que forman parte de distintas técnicas de relajación (acá pueden ver un time lapse de la creación de uno de estos).
Tomando como ejemplo esta ancestral costumbre, el artista español Ivan Puig ha creado esta escultura -que él llama Mandala II- a apartir de botellas de vidrio, luces y dos brazos mecánicos que giran y hacen que las botellas produzcan sonido mientras son iluminadas creando patrones de luz increíbles. Tal vez no sea una mala idea para relajarte, porque sus efectos pueden ser hipnotizantes.
En su serie de obras “Mandalas para la vida moderna” podemos ver algunos otros que son igualmente bellos e interesantes. Entr sus otras obras hay una muy interesante por su simbología que retoma el lema “Tierra y Libertad” del movimiento zapatista o una que nos habla del “Ciclo vital” de la tecnología.
Vale la pena visitar la página de Ivan Puig para conocer más de su obra.