
Alan Moore es uno de los autores más reconocidos (algunos dirán sobrevalorados) en el mundo de los cómics. Escribió, por ejemplo, Watchmen y V for Vendetta. Es quizás un mago moderno de los cómics, una persona con una personalidad peculiar.
En un texto publicado por la BBC, Moore describe la relación de la máscara de Guy Fawkges, Anonymous, las protestas en contra de ACTA y el movimiento Occupy. Es también interesante como empieza el texto, diciendo que «Sin querer darle mucha importancia a mi caso, todo en el universo observable definitivamente tiene su origen en Northamptonshire, y la adopción de la máscara de V for Vendetta como un ícono multipropósito en los emergentes movimientos y protestas globales no es la excepción».
Después de esta introducción, Moore -medio en serio, medio no- condena la realidad del sistema capitalista en el que el ganador se queda con todo y nos explica por qué V for Vendetta a encontrado mucho público en la última época. Acá una traducción a una parte del texto que me pareció especialmente interesante:
También parece que la sonrisa carismática de nuestro personaje le ha dado una identidad prefabricada a estos protestantes tan motivados, una que incorpora resonancias de anarquía, romance y teatro que claramente va bien con el activismo contemporáneo, desde los indignados de Madrid hasta el movimiento Occupy de Wall Street. Negligencia.
El carácter financiero distintivo de nuestro presente ya no se parece en nada al capitalismo convencional, que tan siquiera implica un brutal y Darwiniano todos contra todos, por más que la balanza esté notoriamente inclinada hacia un lado. En su lugar, tenemos una situación en que los bancos parecen una monarquía intocable, más allá del poder del gobierno, muy parecido a la libertina corte de Carlos I.
En ese entonces, la exagerada negligencia hacia los pobres y la “clase media” llevó inexorablemente a una reacción no anticipada en la horrible forma de Oliver Cromwell y la Guerra Civil Inglesa que, como todos sabemos, fue finalizada sangrientamente en Northamptonshire.
La respuesta de hoy en día a las opresiones similares parece ser una que es inteligente, evolucionando constantemente y considerablemente más humana, aún así, nuestro personaje prestando su rostro católico revolucionario y su incongruente vestimenta puritana es quizás un recordatorio de que instituciones injustas siempre serán perseguidas por espectros volátiles del siglo XVII, incluso si los levantamientos de hoy en día están alimentados más por las redes sociales que por la pólvora.