Acerca del estado actual del internet en America Latina

1277231957_ffcdbcc494.jpg

Foto vía flickr de violinha

¿Quiénes son los participes mayoritarios en el internet de habla hispana hoy en día?

Seguramente nos sorprenderemos de, tan siquiera desde dónde yo lo veo y no es ninguna novedad, en América Latina estamos en pañales en lo referente a Internet.

En primer lugar tenemos que lidiar con algunos de los problemas más básicos: el servicio. Tan siquiera en México, el servicio de Internet es malo, bueno, qué digo malo, malísimo. Los proveedores no se preocupan por dar un servicio de primera calidad a un precio accesible, y la inversión en infrestructura ha sido mínima comparada con la que ha habido en otros países.

Sí, podemos decir que a la fiesta del Internet hemos llegado tarde, y aún así, esa no es una excusa lo suficientemente fuerte para poder justificar el pobre desarrollo que hemos tenido.

En general la web ha estado presente en América Latina desde hace tiempo. Llevamos mucho tiempo viendo esta paulatina entrada del mundo digital en el mundo análogo; lo vemos simple y sencillamente en todos los anuncios y promocionales, en dónde además de mostrarnos un producto, éste es normalmente acompañado de una URL o algua manera de contacto usando Internet. Pero eso no nos dice que las empresas saben usar el Internet como la útil herramienta que puede llegar a ser en las manos adecuadas.

Las empresas subestiman el Internet, es un hecho. Conozco a algunas personas que, por ejemplo, se dedican al diseño web y continuamente ven sus trabajos entorpecidos por gente que -a pesar de no estar tan familiarizados con el tema, pero que son “los jefes”- deciden que una “animación se vería mejor” o que cierta herramienta de social media “no es tan necesaria”.

Y bueno, si así es como piensan los grandes corporativos, o las empresas que se encargan de mantener a flote las tendencias actuales, ¿qué podemos esperar de los usuarios promedio, como tú o como yo?

¿Para qué usa el internet la gente en América Latina? Bueno, pues la mayoría de la gente en el trabajo lo usa para mandar emails, o archivos, quizá para buscar alguna información navegando en internet, tal vez usen algún mensajero para mantenerse comunicado con sus compañeros de trabajo. Mientras que en casa no nos quedamos atrás, la mayoría de los usuarios forman parte todavía de la llamada Web 1.0.

Con esto me refiero a que la mayoría somos usuarios pasivos de Internet. Usamos el Internet para ver la página de internet de Wikipedia donde viene nuestra tarea, reenviamos las cadenas que nos mandan (¡No me digan que no! a final de cuentas yo todavía conservo mi cuenta de hotmail y ahi sólo me llega ese tipo de correos), bajamos música y poco más.

Probablemente mis compañeros bloggers de Guadalajara no me dejarán mentir, pero ellos se han enfrentado a este “web gap” puesto que alguna vez participaron como expositores de la Web 2.0 en algunos eventos en esta ciudad.

Es curioso porque como usuarios no estamos acostumbrados por ejemplo, a comentar en artículos que nos interesan, a participar activamente del Internet a generar contenido, a relacionarnos de otras maneras usando social media. ¿Cómo es posible, por ejemplo que se halla llegado a esta conclusión de un servicio como menéame? Bueno, pues el peso de los usuarios latinoamericanos -que en volúmen puede que superemos a muchas otras regiones- no es proporcional a la cantidad de gente.

¿Qué nos hace falta, pues, para poder dar el salto?

No soy el más indicado para dar una respuesta a esta pregunta. Así que me limitare a dar mi opinión personal.

En el caso muy particular de México, yo creo que nos hace falta educación, y no sólo estoy hablando de saber más matemáticas, ciencias, español; es más, no me limito a la infancia o a los estudiantes; creo que tanto el gobierno como las empresas necesitan que les abran los ojos a la realidad del Internet actual.

Si empezamos por esto -que a un paso muy lento ha venido pasando- probablemente poco a poco entremos a la revolución mundial del Internet. Sólo espero que para ese momento no sea -otra vez- demasiado tarde.

Hasta cierto puto, nos corresponde a todos los que usamos el Internet de otra manera explicar sus bondades y oportunidades, a final de cuentas el saber compromete y todos los que estamos hasta cierto punto involucrados en estos nuevos movimientos web somos por naturaleza gente comprometida -o tan siquiera eso pienso yo-.

No es difícil, podemos empezar por enseñarle a alguien alguna herramienta web que nos haya servido, o algún servicio que nos agrade. Hay que seguir con esta evangelización web, que día a día, somos más.

Y tú ¿eres parte de la nueva Web?

Sobre el Autor

Ingeniero en electrónica; editor en jefe de IdentidadGeek y un "tecnoadicto de mierda". Interesado en el internet, la comunicación, las matemáticas, el cine, la ciencia ficción, la electrónica y el impacto de la tecnología en el mundo. Promotor y creyente de la cultura (y el software) libre. No soy un replicante [cita requerida]. Conecta conmigo también en Google+ o visita mi blog personal.

¡Sígueme en Twitter!