«El 3D nunca funcionará» dice Walter Murch

En los últimos tiempos hemos sido testigos de cómo la moda del 3D se ha ido apoderando de todas las facetas del entretenimiento; lo hemos visto en las consolas de videojuegos, en los televisores y tammbién en las salas de cine. No podemos olvidar que gran parte del éxito de Avatar –y sus $2,782,185,928 dólares en recaudaciones– fue debido a esta tecnología. Ahora las empresas que fabrican televisores han volteado al 3D en espera de que sea el nuevo hit en la historia del entretenimiento casero.

Resulta que Walter Murch –uno de los mejores editores de películas y ganador del Oscar por Apocalypse Now– también duda del 3D y ha decidido dar a conocer algunas razones por las que  –según él– harán que la experiencia tridimensional nunca sustituya a las clásicas dos dimensiones. En el blog del Chicago Sun Times se ha publicado un artículo de Roger Ebert que consiste principalmente en una carta de Murch en la que analiza los puntos flacos de esta tecnología.

Lo primero que hace es apuntar al hecho de que la imagen en tercera dimensión es mucho más oscura y parece mucho más pequeña que su contraparte bidimensional. Además dice que lo intrincado de los bordes en las imágenes 3D hace que nuestro cerebro se canse más y pueda parecer que la imagen ‘salta’ y se pierda suavidad en la animación.

Estos problemas se podrían arreglar conforme el 3D vaya avanzando, pero Murch también nos habla de un problema que no podría cambiarse nunca, debido a que forma parte de la naturaleza misma de la tecnología. Este problema tiene que ver con el fenómeno de convergencia y enfoque en nuestra vista.

La audiencia debe enfocarse en el plano de la pantalla, digamos que está a 80 pies. Esto es constante sin importar qué pase. Pero sus ojos deben converger quizás a 10 pies de distancia, después 60 pies, después a 120 pies y seguir así, dependiendo de cuál sea la ilusión. Así que las películas en 3D requieren que la audiencia se enfoque en una distancia y converja su mirada en otra. 600 millones de años de evolución nunca habían presentado este problema antes.

El editor compara esta situación con hacer dos cosas al mismo tiempo que necesitan tu atención –como dibujar con una mano mientras escribes con la otra– y asegura que esa es la razón por la cual mucha gente sufre de dolores de cabeza después de ver este tipo de películas. Además, menciona que (paradojicamente) el efecto en tres dimensiones hará más difícil para las personas adentrarse en las películas ya que la mente pone demasiada atención a estas ilusiones, haciendo difícil sumergirse en la historia que se está contando.

Las aseveraciones de Murch tienen mucho de verdad, pero hay que recordar que en los inicios del cine también se presentaron situaciones que hacían dudar de su éxito y aún así sigue vigente.

¿Ustedes que piensan? ¿Será el 3D una moda que pasará antes de que tengamos dinero para comprar un televisor de este tipo? ¿O es la tecnología del mañana?

Sobre el Autor

Ingeniero en electrónica; editor en jefe de IdentidadGeek y un "tecnoadicto de mierda". Interesado en el internet, la comunicación, las matemáticas, el cine, la ciencia ficción, la electrónica y el impacto de la tecnología en el mundo. Promotor y creyente de la cultura (y el software) libre. No soy un replicante [cita requerida]. Conecta conmigo también en Google+ o visita mi blog personal.

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