Hoy pasó algo en mi salón que me puso a pensar (y se darán cuenta que son las cosas más diversas las que me ponen a pensar): resulta que en un momento dado, de imprevisto, un penetrante olor empezó a rondar el salón… sin aviso previo, sin alguna manera de protegerse… ¿sería un caño abierto? ¿una fuga en el baño? ¿un perro muerto?
No, habíamos sido atacados por una flatulencia, un pedo, un gas, o como gusten llamarle.
A lo que me pregunté… ¿por qué huelen tan mal? Esa es una pregunta que tal vez parezca muy vulgar o poco científica, pero me di cuenta de que lo tomamos como algo tan normal, que no nos lo preguntamos y por eso, mucha gente no lo sabe.
Las razones de existencia de un pedo (más allá de ser el “alma de un frijol”) es darle salida a los gases que se acumulan en nuestros intestinos durante el transcurso del día. La mayoría de este gas es simple y sencillo oxígeno, el mismo que necesitamos para la respiración aeróbica.
Pero bueno, no pensarán que es sólo eso.. hay algo más que nos da ese olor característico, ese bouquet especial.
Todos nosotros tenemos millones de bacterias viviendo en nuestro interior. Estas bacterias a veces nos ayudan a poder digerir la comida, sí, son bacterias amigas. Pero bueno, hay un efecto secundario por la ayuda “desinteresada” que nos dan: gases.
Mucho del olor que percibimos en las flatulencias se lo debemos a comida rica en sulfuros que esta siendo procesada por estas bacterias. Por esta razón, las personas que tienen dietas ricas en sulfuros, como carne o huevs, va a tener un olor más fuerte a la hora de expulsar flatulencias.
Lo bueno es que no estás solo, la persona promedio tiene entre 12 y 15 flatulencias al día. Sí, incluso las chicas bonitas. La única diferencia es que hay gente que nos sentimos más orgullosos de nuestras funciones corporles que otros.
Una nota, cuando tratas de huír del olor de tus propios pedos lo más probable es que el movimiento genere corrientes de aire que lo jalen hacía donde vas. Y para los que viven en lugares extremadamente fríos… bueno, pueden ver las flatulencias, justo como el vaho de tu aliento.
Así que la próxima vez que huelan un apestoso gas, piensen en el proceso que tuvo que pasar para poder estar ahi, con ustedes. Y de ser posible, huyan.
Enlace: Flatulencia Wikipedia
jajaja
“si pueden huyan”
jaja buena nota mi estimado.
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