
Más de 200 pequeñas discográficas han decidido abandonar Spotify. ¿Qué significa esto? Simple y sencillo, Spotify probablemente no sea la solución para todos, o quizás las empresas discográficas se están quedando atrás en el tiempo, como su nombre nos lo revela (¿discográficas? ¿son del pasado?). Claro que al usuario final esto le podrá parecer algo secundario, quienes hemos probado el servicio sabemos que Spotify -o un modelo parecido- podría sustituir a los formatos físicos en cualquier momento.
La cosa es que el negocio de las discográficas está en gran parte en la venta del formato. El costo de los discos -que en lo personal considero obsoletos- supera con creces la ganancia que se puede tener con un servicio de este tipo.
Quizás en un principio las empresas discográficas podían ver estos servicios como una especie de radio, a final de cuentas ese era el concepto inicial de Last.fm, un servicio en el que no puedes elegir lo que vas a oír pero eso se ajusta a tus gustos. En teoría el servicio es genial y debería convertirse en una manera de conocer bandas, para después comprar los discos.
Pero con el paso del tiempo la manera de pensar de los usuarios ha ido cambiando, a muchos ya no les interesa poseer las canciones, sino simplemente tener acceso a ellas cuando quieran; aquí es donde entra el servicio de música bajo demanda estilo Spotify. Pero Spotify se olvida de un mercado del que otros como Google con Google Music o la misma iTunes Store no se olvidan: los artistas independientes. Al darle la oportunidad de que sean ellos mismos los que vean ganancias sin que terceros se vean involucrados, han ayudado no solo a los artistas sino a la renovación de la industria musical.
De alguna manera Spotify sigue perpetuando el poder de las disqueras, haciendo que sean ellas las que tomen las decisiones. Y en el caso de las discográficas pequeñas lo más probable es que salgan perdiendo porque el público que las oía en Spotify buscará otras opciones -como e recién demandado Grooveshark-, con las cuales seguramente ellos no obtendrán beneficios.
No puedo mentirles, Spotify me pareció innovador en su momento, pero creo que están en una encrucijada en su historia, pueden convertirse en algo grande siempre y cuando no dejen que las grandes disqueras -que paradójicamente poseen parte de su empresa- tengan tanto poder sobre la plataforma.
¿Dónde creen que está el futuro, la venta de música directamente por parte del artista a buenos precios o la música bajo demanda?